La industria pornográfica vende sexo a millones de personas a través de la televisión e internet, que han convertido a uno de los negocios más viejos y desdeñados del mundo en uno de los más sólidos y rentables.
Para hacernos una idea, sólo en EEUU se producen unas 11.000 películas pornográficas al año.
Las cifras son apabullantes: cada año la industria pornográfica genera 60.000 millones de dólares en el mundo, dirigidos a los más de 250 millones de personas que consumen productos y servicios pornográficos.