Madrid (Hoy Inversión)
Las primeras noticias relacionadas con Gescartera aparecen en 1992 cuando fue creada como gestora de patrimonios, es decir, una gestora de carteras. Asimismo, y de forma paralela, sus dueños crearon Bolsa Consulting, un chiringuito financiero. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) consideró que captaba dinero sin el permiso correspondiente, por lo que la sancionó con 128 millones de pesetas. Sin embargo, sus administradores, entre los que se encuentra el principal inculpado Antonio Camacho, non fue sancionado ya que, según la anterior legislación, la pena sólo recaía en la sociedad. Esto permitió continuar en Gescartera Dinero SGC.
En 1999, el organismo regulador sancionó de nuevo a Gescartera por resistirse a ser inspeccionada. La multa, de siete millones de pesetas, no se hizo pública. Además, dos años antes la Agencia Tributaria había levantado un acta de inspección a una sociedad de Camacho.
A pesar de estos antecedentes, la conversión en agencia de valores fue autorizada por el consejo de la CNMV el 13 de julio de 2000, siendo todavía presidente de este organismo Juan Fernández-Armesto. Posteriormente, en octubre del año 2000 (el día 6 de ese mes tomó posesión del cargo Pilar Valiente) el cambio de estatus jurídico fue ratificado por el Ministerio de Economía.
Según la CNMV el expediente de conversión se ajustaba a la ley, sin embargo, no se tuvieron en cuenta sus antecedentes.
Año y medio de investigación
Finalmente, los peritos de Hacienda diagnosticaron en febrero de 2003, tras año y medio de investigación, anomalías en Gescartera idénticas a las que, diez años habían descubierto los inspectores de la CNMV. Así, según el informe definitivo de los peritos del Ministerio, entregado a la juez Teresa Palacios, el fraude de Gescartera asciende a un agujero de 42,7 millones de euros que ha perjudicado a 1.800 clientes y revela la utilización por los gestores de la agencia de valores de más de 42 testaferros a los que endosaron pérdidas irreales por 18 millones de euros (3.008 millones de pesetas) para beneficiar con cantidades semejantes al resto de clientes, incluidas seis entidades religiosas.
Asimismo, los peritos de Hacienda no ven justificación a este agujero porque ni se evaporó a través de la fraudulenta imputación de falsas plusvalías / minusvalías ni a través de las apropiaciones de Antonio Camacho y sus lugartenientes. Sin embargo, el sueldo mensual del principal implicado al frente de a sociedad rondaba las 800.000 pesetas (4.800 euros). Además, los inspectores han levantado sospechas sobre más de 100 clientes que han reclamado "cantidades incoherentes".
Tampoco queda rastro de as comisiones millonarias que se recibían por captar clientes, los 700 millones de pesetas (4,2 millones de euros) gastados en poco menos de tres años por Antonio Camacho y se desconoce el papel de la sociedad instrumental Martin Investments, creada para reflotar la sociedad.
Por último, se estima que medio centenar de clientes de Gescartera han sacado al extranjero 17,4 millones de euros que no retornaron a España. Es el importe neto de sus operaciones entre los años 1995 a 2001. El supuesto objetivo era la compra de valores cotizados en bolsas extranjeras. Pero tan "notable exceso de las salidas sobre las entradas" es considerada por los peritos de Hacienda como una posible vía para "la despatrimonialización sufrida por los clientes" de Gescartera, por lo que han pedido a la policía que investigue estas operaciones en las que se hallan involucradas 13 entidades religiosas.




