¿Es una consecuencia de la crisis? Cuando las cosas no pintan bien, ¿es mejor no decirlas? ¿En qué queda la transparencia con la que reguladores, operadores y analistas se han llenado la boca en los últimos años? NH Hoteles acaba de presentar en la CNMV sus resultados trimestrales proforma. Pero sin rellenar la casilla de resultados. Una decisión a la que tiene derecho, según la ley del mercado. Pero que dice muy poco en favor de la transparencia. Pensábamos que la bolsa española, al menos en esto, había alcanzado un sólido grado de madurez. Pensábamos que el pequeño inversor tenía, con ciertas garantías, la tranquilidad de que los gestores enviaban al mercado la misma información contable que estudiaban en el consejo de administración. Pero, no. NH Hoteles ha demostrado, que si las cosas no pintan bien se puede hurtar al mercado una información fundamental de la compañía.
Eso sí, dan cuenta que la Semana Santa no ha sido buena; que el cambio del euro no ayuda a llenar hoteles de ciudad; que la filial inmobiliaria Sotogrande ha reducido sus ingresos hasta los 4,16 millones de euros, más de un 60%. Y remiten a junio, cuando celebren la junta de accionistas, la entrega de toda la información.
¿Se piensan que esta "estrategia del avestruz" va a evitar que la acción se resienta? ¿O acaso es por vergüenza? En cualquier caso se trata de un craso error. SG ya ha rebajado su recomendación desde 'mantener' hasta 'vender'. El consenso de analistas de Bloomberg proyecta pérdidas de 7,6 millones de euros. Y, seguramente, esta ocultación genere en las próximas semanas nuevos comentarios y rumores negativos que recogerá la acción y minarán la desconfianza de los pequeños inversores. La duda que asalta ahora, es si en el mercado continuo o, peor, en el Ibex cundirá este desafortunado ejemplo...





