Murcia, 9 may (EFE).- El ex presidente de la Unión Internacional de Arquitectos Jaime Lerner dijo hoy que es desde las ciudades desde donde se puede hacer una mayor contribución a la sostenibilidad, puesto que consumen el 75 por ciento de los recursos mundiales y generan el mismo porcentaje de las emisiones de dióxido de carbono.
El arquitecto y urbanista brasileño, que participa en el cuarto Foro de Urbanismo organizado en Murcia por el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, propuso, entre algunas otras medidas, dar múltiples funciones al mobiliario urbano durante las 24 horas del día, vivir cerca del trabajo, o acercar el trabajo a casa, y no encauzar los ríos, sino ajardinar las riberas.
Alcalde de Curitiba durante tres mandatos y gobernador del estado de Paraná en dos legislaturas, Lerner explicó la revolución en el transporte público que organizó usando en carriles exclusivos dobles autobuses articulados de 300 plazas, que llegan a pasar con una cadencia de 40 segundos y que transportan diariamente 2,4 millones de pasajeros, mayores valores que los un metro subterráneo, con un sistema "cien veces más barato y que se construye en sólo dos años".
El sociólogo valenciano especializado en urbanismo José Miguel Iribas, que presentó a Lerner, indicó que el sistema de esa ciudad -en la que hay 120 kilómetros de carril bici- transporta en sólo cuatro días el mismo número de viajeros que el metro de Valencia.
Premio Máximo de Medio Ambiente de la ONU 1990, de los Niños y la Paz de Unicef 1996, Mundial de Tecnología para el Transporte 2001 y Sir Robert Mathew a la mejora de la calidad de los asentamientos humanos, Lerner es consciente de que "el planeamiento de la ciudad lleva tiempo, pero también hay obras localizadas y rápidas de construir que resuelven problemas a modo de acupuntura urbana".
Lerner representa la ciudad como una tortuga, que lleva consigo casa, vida y trabajo, en contraposición a los guetos que se establecen en las "periferias marginales donde se libran las guerras más feroces entre los guetos pobres y ricos".
En Curitiba, explicó, el 80 por ciento de la población vive en "vecindades sociodiversificadas, esto es, con población de distintos niveles de ingresos económicos, grupos etarios y étnicos, que habita zonas con oficinas, cines, mercados y pequeños comercios".
Criticó las figuras de los "vendedores de complejidades" y de los "egoarquitectos", pues a ninguno de ambos grupos profesionales le preocupa la ciudad ni su diseño, que en su opinión debe tener tres patas: "la movilidad, la sostenibilidad y la identidad, coexistencia y sociodiversidad, fundamentales para el futuro de la humanidad".
"Lo más importante para la sostenibilidad, esa ecuación entre lo que se ahorra y lo que se desperdicia, es combatir la ingenuidad", afirmó, tras lo que recomendó "trabajar por el concepto de ciudad para hacerla más efectiva, pues si se proyecta la tragedia, se obtiene la tragedia", y "no hay sapo que no se pueda transformar en príncipe, ni rana que no pueda ser princesa: depende del beso". EFE
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