Madrid (hoyInversión/Agencias)
Fbex puede ser el último cadáver, en suspensión de pagos, o concurso de acreedores, pero todo apunta que habrá más. La inmobiliaria ha abierto una negociación con sus bancos acreedores para aplazar el pago de unos 600 millones de euros de la deuda total de 1.800 que soporta la compañía y sus filiales para, en última instancia, sortear una suspensión de pagos.
Fbex se encuentra en la misma situación que se encontraba Martinsa-Fadesa, pero por un importe inferior, que ha conseguido salvar la primera 'bola de partido' con la refinanciación de la deuda total de la compañía (5.153 millones de euros).
El grupo inmobiliario Cosmani ha presentado ante un juzgado de guardia de Madrid la solicitud del proceso voluntario de acreedores debido a que le es imposible hacer frente a los vencimientos mensuales de su deuda financiera, que asciende a 350 millones de euros, según publica hoy el diario 'Expansión'.
Con ello, la inmobiliaria pretende evitar una sucesión de ejecuciones judiciales que pueda poner en peligro la viabilidad del grupo. El resto de las divisiones, que agrupan actividades diversas, desde las artes gráficas a la energía fotovoltaica, es ajeno a esta situación.
Según el periódico, el grupo ha iniciado conversaciones con una veintena de bancos acreedores para negociar preacuerdos antes del convenio de acreedores.
Cosmani no es la primera víctima motivada por los difíciles momentos por los que atraviesa el sector. Ayer mismo, Detinsa anunció que está también inmersa en la renegociación de su deuda, de unos 600 millones de euros, importe equivalente a alrededor del 50% del valor de sus activos.
La compañía, controlada por su presidente, José Antonio Moreno Sáinz Pardo, espera cerrar en próximas fechas esta refinanciación, que actualmente está "bastante avanzada".
Detinsa reconoce haber pasado por una "situación delicada" en los últimos meses, de la que actualmente se está recuperando. Durante el pasado mes de febrero Detinsa no pudo cumplir con sus pagos de forma regular, pero la situación se recuperó en marzo, cuando atendió a los de dicho mes y el precedente.
Por ello, la inmobiliaria garantiza que actualmente no presenta riesgo alguno de concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos).
Además, asegura que la compañía continúa con su actividad de forma normal, y que recientemente cerró una venta de activos realizada a Lazora dentro del plan de reestructuración puesto en marcha ante el cambio de ciclo.
En cuanto a la vivienda protegida, Prasi ha aceptado un concurso necesario al que le han instado varios acreedores en el Juzgado de lo Mercantil número 4 de Madrid, después de reconocer que acumula una deuda por valor de 40 millones de euros.
Según fuentes jurídicas, la empresa, que opera principalmente en Madrid y en Castilla y León, se vio abocada a la suspensión de pagos después de que la Empresa Municipal de la Vivienda de Madrid (EMV) le retirase un proyecto de construcción en Vallecas y de que la Empresa Municipal de Gestión Inmobiliaria de Alcorcón (ENGIASA) hiciera lo propio con otras obras.
Suspensión de pagos de Llanera y Seop
Justo antes de Semana Santa, la constructora SEOP Obras y Proyectos, patrocinadora oficial del Racing de Santander y perteneciente al Grupo Silver Eagle, anunció que había presentado ante el Juzgado Mercantil de Madrid una solicitud de concurso voluntario de acreedores, ante la falta de liquidez motivada por los "recientes impagos" de clientes del sector inmobiliario y al "endurecimiento" del sistema financiero en las operaciones de descuento de la cartera de efectos.
SEOP se convirtió así en la primera constructora que acudió a un concurso de acreedores después de las elecciones del 9 de marzo, consecuencia de una crisis crediticia que ha impactado con mayor virulencia sobre las promotoras inmobiliarias, en un entorno de constantes rumores de quiebra en el sector.
Sin embargo la primera inmobiliaria en presentar la solicitud de concurso voluntario de acreedores fue Grupo Llanera, de Valencia. Su petición se basaba en la situación de insolvencia inminente de seis empresas de la matriz , y que produjo como efectos la negativa de muchas entidades financieras a estructurar la deuda a largo plazo.
Paralelamente, y con posterioridad a la presentación del concurso voluntario, un grupo de acreedores del grupo inmobiliario presentó la petición de concurso necesario.
Colonial renegocian su deuda
Pero la falta de liquidez también ha llegado a empresascotizadas. Colonial se reunió ayer con los principales acreedores bancarios con el objetivo de sacar adelante un plan de negocio. Los bancos fueron con la predisposición de apoyar los planes estratégicos de la compañía. El lunes, las entidades con las que la inmobiliaria tiene pendiente la deuda mostraron su apoyo a los planes, tras el fiasco de la operación con el fondo de Dubai ICD.
Intervención del Gobierno
Debido a esta preocupante situación, el sector de la construcción reclama al nuevo Gobierno medidas que garanticen la actividad en un área que ha sido motor de crecimiento de la economía, dirigidas a estimular la demanda, mantener el empleo e incrementar el volumen de inversión en obra pública.
El gerente de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE), Julio Gil, explicó a Efe que pide al nuevo Gobierno medidas "contracíclicas" que impulsen el sector inmobiliario y constructor a niveles de actividad mínimos que garanticen el empleo.
Desde la Asociación Nacional de Empresas Constructoras de Obra Pública (Aerco), pidieron que el nuevo Gobierno mantenga el Plan Estatal de Infraestructuras Terrestres (PEIT) y que incremente el volumen de inversión en infraestructuras para que se acorten los plazos previstos en el citado plan.
También reclamaron mayores facilidades para que la mediana empresa acceda a la licitación pública, a través de un "redimensionamiento" de los proyectos de forma que más empresas puedan presentarse a los concursos y que no compitan sólo las grandes.




