Madrid (HoyInversion)
¿Está esperando a que baje el precio de la vivienda para comprar? Pues, es el nuevo instrumento utilizado por los promotores inmobiliarios para dar salida a sus inmuebles pero organizado en una subasta. Son subastas, pero en vez de pujar por precios en ascenso, como en la normal, se pujan por los lotes según bajan y la primera puja remata la vivienda subastada.
Se llaman 'subasta a la baja o holandesa' y es un instrumento para engrasar el actual mercado inmobiliario paralizado por la actual crisis.
Durante los días 29 y 30 de marzo en el Recinto Ferial de Casa de Campo en Madrid se celebrará el salón inmobiliario organizado por la empresa Tullip, donde se celebará este tipo de subasta de 216 viviendas nuevas. La mayor parte de los inmuebles que entrarán en la puja están en la Comunidad de Madrid, pero también se exhibarán de varias localidades de la costa mediterránea, Guadalajara o Ciudad Real.
Gana quién menos paga
Cada inmueble se comenzará con el precio de salida anunciado que se irá reduciendo progresivamente, a criterio del subastador, hasta el momento en el que alguien puje. La primera persona que levante se lleva la vivienda.
Existe un precio mínimo, llamado precio de reserva, por debajo del cual el inmueble se retirará automáticamente de la subasta, el mínimo lo conocerá sólo el subastador y no será hecho público hasta que se retire. No existe oportunidad para pujar una vez tocado el mínimo.
"Los descuentos pueden llegar a ser del 30% sobre los precios normales de mercado" aseguran los organizadores.
En el evento, los promotores inmobiliarios tendrán sus propios stand donde podrán negociar directamente con los potenciales compradores, a parte de las viviendas ofrecidas en la subasta. "Los expositores acceden a realizar descuentos importantes para el piso que aportan a la subasta normalmente pero es decisión de los promotores realizar descuentos" apuntan desde la organización.
El precio de salida del piso más barato es de 120.000 euros
El precio más barato del lote de pisos se encuentra cerca de la calle de Atocha y se trata de un estudio de 22 metros cuadrados que tiene un precio de salida de 120.000 euros. El inmueble más caro pertenece a una vivienda unifamiliar construida por el grupo Martinsa-Fadesa y situada en el Norte de Madrid, en el PAU de Montecarmelo. La vivienda tiene 366 metros cuadrados, de los cuales, 250 metros pertenecen a una parcela. El precio de salida asciende a 1.300.000 euros, con lo cual, el precio del metro cuadrado alcanza los 3.550 euros.
El orígen se remonta a los siglos XVI y XVII cuando los comerciantes utilizaban este tipo de subasta para para establecer el precio del tulipán. Se iniciaba la subasta con un precio de salida y éste se iba reduciendo progresivamente hasta que existía un comprador dispuesto a pagar dicho precio reducido.
En España también se da casos en el que se emplea este sistema como en las lonjas pescaderas o en el eBay.




